
DIEGO GONTORR, EL ARTE DE CONVERTIR LA EXPERIENCIA EN RELATO.
La obra de Diego Gontorr nace en el punto donde la pintura comienza a comportarse como relato. Cada imagen contiene personajes, tensiones y símbolos que parecen pertenecer a una historia más extensa. Corazones que florecen, cuerpos unidos a sus raíces, criaturas en transformación y figuras suspendidas entre caída y ascenso conforman una cartografía emocional en la que lo fantástico permite mirar de frente la experiencia humana.
Su trabajo como escritor fortalece esta vocación narrativa. En Sirena y punto, escrito junto con Sergio Andricaín, Gontorr se aproxima desde la literatura infantil a la amistad, la solidaridad, la identidad y el derecho de cada persona a expresarse con libertad. Esa sensibilidad atraviesa también su producción plástica: sus obras no explican, acompañan; no imponen una lectura, abren un espacio para que el espectador reconozca sus propios temores, deseos y recuerdos.
Mediante colores intensos, anatomías simbólicas, transparencias y elementos naturales, el artista construye un lenguaje en el que lo íntimo adquiere una dimensión universal. En su universo, ilustrar significa dar cuerpo visible a una emoción o una historia. Así, Diego Gontorr convierte la imaginación en conocimiento y la imagen en un lugar donde cada persona puede encontrarse, transformarse y comenzar a narrarse de nuevo.
